Como hago para montar mi empresa

Empresa y negocio con garantías

Esta es una de las primeras preguntas que se hacen muchos emprendedores que están sopesando dar un giro a su vida profesional y deciden tener su propia empresa, su propio negocio, pero aunque tienen una idea bastante aproximada de cómo debería de ser su empresa, lo primero que viene a la mente es y por dónde empiezo?

 

Lo primero es el sector, ya sabes en que actividad? 

Esa actividad es rentable?

Cómo lo sabes?

Tiene mucha competencia?

Si estás seguro del sector y de la actividad, adelante!

 

Ahora hay que ponerse manos a la obra, lo primero los proveedores y el servicio técnico (si lo necesitas) después calcular tus precios de venta para ser competitivo (estudiar a la competencia).

 

Disponer de un programa de gestión que puedas controlar tu stock y emitir tickets de venta o facturas.

 

Planificar tu imagen de marca y campañas de publicidad para dar a conocer tu futura empresa.

 

Cuando ya todo esté planificado será el momento de pasar a la acción y lo primero será localizar la ubicación de tu empresa, que no debe de estar ni cerca ni lejos de tu competencia pero si lo suficientemente visible para tus futuros clientes.

 

Y cuando el local ya esté decidido habrá que pasar al diseño previo (infografías) del local antes de atacar las reformas y acondicionamiento necesario (pintura, electricidad, amueblamiento, rotulación, etc.)

 

Después de varias semanas e incluso meses, nuestra empresa ya va cogiendo forma y empezamos a recibir toda la mercancía o productos que habremos comprado a nuestros proveedores (bajo sus consejos).

 

Ya solo nos queda decidir el día en que abramos las puertas de nuestra empresa, de nuestro negocio y empezar a trabajar en lo que hemos soñado a veces durante muchos años.

 

Y ahora a competir en tu tienda, en tu negocio, en tu empresa!

 

Pero en el día a día de un negocio independiente, no solamente nos tendremos que dedicar a atender a nuestros clientes y vender sino que tendremos que resolver los problemas cotidianos de la informática, del stock, de los proveedores, de la asesoría, etc.

 

Y aquí empieza uno de los primeros dilemas, sino lo puedo abarcar todo, contrataré personal? 

 

El negocio me dará lo suficiente como para vivir yo y pagar nóminas?

 

No es nada fácil tener una visión completa de la puesta en marcha de un negocio independiente y lo que supone en el día a día que de ahí proviene una de las realidades más conocidas en el mundo empresarial cuando nos referimos a cómo viven los autónomos.

 

Solamente quien lo es, sabe lo que implica ser un “pequeño empresario”.

 

Ante todas estas vicisitudes no es de extrañar que un gran número de emprendedores decidan tener su propio negocio en franquicia, para beneficiarse de la experiencia y del saber hacer de un franquiciador que puede llevar varios años en un sector con una dilatada experiencia en todos los apartados del montaje una empresa.

 

Tanto es así que al final de un acuerdo entre franquiciador y franquiciado, uno se encarga de la empresa y el otro se encarga de sus clientes.

 

En la mayoría de los casos, eso es lo que se buscaba, dedicarnos a atender a nuestros clientes en esa actividad que tanto nos gusta pero que alguien nos resuelva todo aquello que hace parte del negocio y que desconozco. 18 Septiembre 2016